LOS BUENOS PADRES

06-07-2020

Los buenos padres

   Hace muchos años cuando estaba comenzando mi vida de casado le plantee a mi madre Matilde Villasmil construir mi casa en un segundo piso sobre la que era nuestra casa materna o familiar, esa misma donde había vivido con mis padres y mis 3 hermanos durante muchos años. A mi papá Ángel Chirinos le agradó sobre manera la idea que yo regresara a casa, a mi mama no es que le disgustara la idea de compartir vida con ellos nuevamente pero si tenía sus reservas al respecto, no para que no construyera algo para  mi familia, sino para que tuviera algo que me fuera propio, donde tuviera independencia, autoridad, autonomía en las decisiones y lo más importante donde los míos se sintieran empoderados y dueños de un patrimonio.

   Luego de varias conversaciones, acuerdos y desacuerdos mi mama tuvo la última palabra, su respuesta fue algo que en ese momento considere como una rotunda
 tirada de puerta en mis narices, sin embargo ella me dijo: “Mi hijo yo te quiero mucho, pero te hago un daño si te complazco, porque no sería resolverte un problema sino generarte problemas más adelante: vamos a hacer algo mejor, te voy a ayudar en lo que esté a mi alcance para que tengas tu casa propia y de tu familia, voy a poner en oración tu necesidad y esperemos una respuesta que estoy segura DIOS conoce tu necesidad ” . Un año aproximadamente espere para que en mi trabajo saliera beneficiado con la adquisición de un casa   que descontaron de mi sueldo, mi mama me apoyo en todo lo concerniente a reunir los recaudos que pedían para entregarme mi beneficio.

   En muchas ocasiones acudimos a DIOS buscando una respuesta o solución a un planteamiento o necesidad que tenemos, nos enojamos sino llega la respuesta en la fecha y hora que consideramos JUSTA, pero DIOS que todo lo sabe considera abrir otras puertas que serán de mayor provecho, tal vez no las más fáciles de transitar pero si donde obtendremos mayor satisfacción. Nos pone otras alternativas que generalmente no vemos por estar enfocados en nuestra propia idea, si acudimos a pedir ayuda permitamos que nos ayuden pero la ayuda no es solo ver o escuchar lo que yo deseo, vendrá de donde menos la esperemos, pero debemos abrirnos a las posibilidades ya que DIOS jamás te abandonara, aun cuando sintamos que todo está perdido él estará allí con nosotros para apoyarnos como un buen padre.


  

 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario